sábado, 21 de agosto de 2010

Negociantes

Aquí una propuesta, un imaginario de lo que pudo haber ocurrido, o tal vez fue, qué se yo, en la casa de Chovi. El chico, famoso, de Patillas.

La mamá está sentada en la sala. Cómoda y receptiva, ve el televisor que se encuentra estancado en un canal, medio tecato, de vídeos de reguetón. Su cerebro reconoce los sonidos sin armonía. Le gustan. Su cabeza se menea con el sonsonete de lado a lado. Su trasero, amplio, que permanece a gusto en el sofá, perrea. También mueve los labios. Canta.

Al rato, su hijo, flaco, pero apodado “Chovi”, cual gordito sabrosón, entra sudado con una bola de “basket”. Dice que está pelao’, que necesita dos o diez pesos para ir al barbero a hacerse el cerquillo porque esta noche es la fiesta de bienvenida de su clase graduanda.

La progenitora se canta también pelá. Pero, madre al fin, saca de donde no tiene para que su pequeño luzca acicalao’ en el “party”.

Dinero en mano, “Chovi” se dirige a su destino. En tanto, la señora sigue en el mueble.

Pasados los diez vídeos, alguno que otro de mejor calidad, alguno que otro de mediocridad evidente, alguno que otro de alguno que otro dizque cantante intentando ser baladista, entre tra, tra, tra, la mujer se para de su comodidad. La seca la ataca.

Va a la nevera a buscar una cervecita. De estas friítas que guarda en la gaveta secreta donde nadie, nadie, tiene permiso de acceder. El que lo haga conoce las consecuencias. Porque ella cuando actúa, actúa de verdad.

Tras cuatro sorbos, un gas, que apestó, una visita a su cuenta de Facebook y una mirada en YouTube del vídeo “Watagatapitusberrry” (what?), a la madre, que está corta de “cash”, se le ocurre una brillante idea.

Cuando el chico llega contento con su “look”, ella le cuenta lo pensado, entonces él asiente con premura pues, como muchos de los chamacos de este País, también sueña con ser otro Daddy Yankee de la vida.

Fraguan una estrategia mediática. Un “plan de marketing” perfecto.

Y comienzan a beber. Juntos.


Esto pasó después...




Hasta Hitler habló de Chovi...



Y su presentación en Real Sociedad...



Publicado en El Nuevo Día en la sección Buscapié


Recomiendo:


Artículo publicado en Qiibo de Xaviier, De Chovi, bofetadas y memes de Internet

jueves, 12 de agosto de 2010

lo dijo él

ese hombre no es interesado, es interesante. lo dijo él. cuando amanece a las 6 de la mañana.

cosas

en la vida tenemos que pasar por cosas. cosas que debemos entender. para salir de esas cosas e ir a otras, cosas.

presente y ausente


En la ausencia podría haber presencia. Y en la presencia, más veces, nos chocamos con el silencio, con el ausente. Esta foto, que la tomé en una boda, en el chivo que tengo que hacer para cuadrar el mes, me hizo pensar. Meditar sobre esos espacios que aguardan por una nalga que los caliente, en aquellos que ya calientes, necesitan frío.

Mi amiga Ingrid Rosas la editó, le dio brillo.

miércoles, 11 de agosto de 2010

acción y palabra

Las palabras necesitan mucha acción, la acción pocas palabras. En eso pensé hoy luego de querer decidir cosas. Después de leer el periódico, de hoy. Luego de haber ido a un cuartel de la Policía de Puerto Rico y al Tribunal de San Juan, hoy. Después de la voz que amenazó. Que asustó. A amigos. Eso hoy. Más accción y menos palabras. Esa es.



pd. Creo que todo saldrá bien.

domingo, 8 de agosto de 2010

Furia

Estos días, de calores y furia, hemos visto cómo nuestras calles se han convertido en brasileñas. Cómo, a costa de vender el país como locación (pirateada) para la película “Fast V”, se nos ha bloqueado el tránsito del área metropolitana. Cómo se han cerrado puentes de tres dólares el paso para que no se vaya más rápido de Río Piedras a Carolina.

Ni hablar de las tantas historias de intolerables condiciones laborales que sufren los cientos de extras. Muchos de ellos han tenido que recoger su comida del piso, cuando el octavo asistente del asistente de algo que se tiene que asistir en esta producción se las tira.

Tal vez por la furia que le provoca su condición de asistente, de subyugado a gringos caprichosos.

Para muchos de los que residimos en esta Isla o para otros que han laborado en la filmación, si se nos pregunta, qué pensamos de que aquí se esté grabando la quinta parte de la película “ Fast and Furious” , contestamos furiosos.

Pero otros, los que no entienden cómo se corta el bacalao en este medio del entretenimiento, dirán: excelente que se esté incentivando la industria cinematográfica local.

¿Qué de local tiene esta película?

Más que sentirnos orgullosos porque Vin Diesel se pasee por las calles de Condado en camisilla o que salude y bese viejitas cual político en plena campaña electoral o que vocifere que cuando termine de grabar “todo mundo conocerá Naranjito”, lo que veo difícil, porque ese pueblo pasará a ser una favela brasileña ante los ojos de ese mundo al que con español machucado se refiere, debemos reflexionar sobre a qué renunciamos cuando anunciamos que Puerto Rico es un paraíso de recortes contributivos para las producciones extranjeras.

Otra vez nos vendemos como meretrices baratas. El beneficio es algo cosmético, como todo con este Gobierno. Los roles de técnicos y talentos locales no son significativos para sus capacidades.

La furia corre rápido y en demasía.


Video de Vin Diesel en Naranjito:





Quiero agradecer a los tantos amigos que me contaron sus vivencias, a la crónica elocuente, "Ellos rápido y yo furiosa", publicada en Lectura Ordinaria de la colega Lydia Aquino, a Mayra Montero por su columna "Película", entre otras muchas críticas posteadas en blogs. Si de algo estoy segura es que coincidimos todos en el repudio al abuso, en todas sus manifestaciones, no sólo las cinematográficas.

jueves, 5 de agosto de 2010

Ellos rápido y yo furiosa


Para el mundo será en Brasil, pero lo cierto es que la quinta película de Fast and the Furious se graba en Puerto Rico. Y de eso sabemos los que hemos padecido en tapones de tres horas porque el puente Teodoro Moscoso es cerrado para la filmación, de eso saben los asistentes del octavo asistente de algo que se asiste en una producción, de eso saben los extras que hasta del piso han tenido que recoger su comida cuando ese asistente de los asistentes de lo que se asiste se las tira, por falta clara de educación, o porque es bruto. Aquí una crónica excelente de una amiga, de alguien furiosa en el set.

Ellos rápido y yo furiosa

por Lydia Aquino

Me perdí el entierro de Lolita Lebrón por trabajar en la película Fast and Furious 5 y desde el día de hoy se que me voy arrepentir el resto de vida. Y es que Lolita se pasó ese día por la filmación.

Llegué al set a eso de las 5:45 am y lo primero que me encuentro son con los extras parados en fila india a dos pies de distancia uno del otro, esperando a ser llamados para firmar sus papeles. La estampa de recinto presidario marcó mi mañana. Llené mis papeles y me llevan al set. Para mi asombro, el área de espera era dentro de una Iglesia Católica. En esos momentos, en otra Iglesia en San Juan se celebraba los actos fúnebres de Lolita. Y mientras Lolita celebraba, yo me sentaba en un banco de la Iglesia rodeada por cables, equipo, gente comiendo y fango. La imagen me incomodaba, así que me fui a dar una vuelta por el área y me percato que esa calle en algún lugar de Carolina, se convertía en una favela. El adorado Puerto Rico de Lolita, se vendía para ser grabado como un arrabal malamuerte lleno de banderas de Brasil. Y eso pasa cuando vendemos a Puerto Rico a EEUU como la puta barata del 40% de crédito contributivo. Lolita nunca se prostituyó.

Regreso a la Iglesia sin tener mucho mas que hacer. Me acuesto en el banco. Se me acerca un stand in a quejarse. Me dice que el trato que el ha recibido ha dejado mucho que desear. Le contesto: “Bienvenido al mundo del entretenimiento”. Me dice que no entiende por qué la producción no tiene otro tipo de acercamiento cuando se dirigen a ellos. Como interrumpía mi sueño, le dije que dejara de lloriquear, pero el hombre no se iba. Me sentí un poco mal con él, así que le pregunté a qué se dedicaba. Me dice que es el director de inventario de una compañía de productos de higiene y belleza muy conocida. Lleva 12 años trabajando ahí y que cogió vacaciones para trabajar en la película, aunque le pagan mucho menos y trabaja mucho más. Se me cae la quijada. Le pregunto si quiere ser actor o le interesa el cine y me dice que no. Entonces, me percato de lo que Lolita sabía. Los gringos vienen a Puerto Rico y nos hacen creer que lo que ellos traen es mejor, y que nos va a gustar, y que lo vamos a necesitar; cuando nosotros mismos no nos ponemos de acuerdo en lo que es bueno, ni en lo que nos gusta, ni en lo que necesitamos. Somos víctimas de un complicado juego mental. En este caso, llegan a Puerto Rico a decir que traen cientos de empleos para impulsar la economía de aquí. Pero claro, estos empleos son efímeros, son los empleos que ellos no quieren hacer. Son los extras, los asistentes de producción, el asistente del asistente del tercer asistente de dirección, el asistente del asistente del operador de cámara, el asistente del asistente del director de vestuario. Trabajamos de más y nos pagan una miseria No contratan a actores puertorriqueños, ni directores de fotografía de aquí, ni directores de ningún departamento. Esos vuelan de afuera como gallinazos sin plumas. Y para colmo, la Corporación de cine nos dice que se lo tenemos que agradecer. Le tenemos que agradecer que nos exprimen y después nos escupen. Puerto Rico tiene el síndrome de la mujer maltratada. Pégame, pero no me dejes porque no sé que voy a hacer sin ti. Lolita nunca fue la vícitma.

Le digo al chico que si no le gusta, que no lo haga y que se vaya. El no está obligado a estar allí si no ha firmado ningún contrato. Me dice: “Me insistieron mucho y no me atrevo a decir que no”. Que ironía. Cuando somos niños no era la palabra que mas nos decian los adultos. Y de adultos no, es la palabra que menos nos atrevemos a decir. Lolita dijo que no. Y lo grito muy alto. Enséñanos Lolita a decir que no.

Me levanto y salgo a la calle. Escucho a un asistente de producción decirle a un grupo de stand ins como se resolverían los problemas actorales de Puerto Rico si viniera una agencia extranjera a radicarse aquí. El niño se jactaba de sus conocimientos cineastas por que vivió 4 meses de su vida en Los Angeles. Me reí por dentro. Yo viví por alla tres años y sabía el disparate mascullado que salía por su boca.

El puertorriqueño peca mucho de eso. Hablamos de lo que creemos que sabemos, cuando no sabemos nada. Nos gusta que nos escuchen y nos admiren. Nos gusta dar cátedra. Nos gusta hablar, pero no hacemos. Lolita hizo. Enséñanos Lolita a hacer y a ser.

Nos encierran en la Iglesia para ensayar una escena. Llevábamos alrededor de 6 horas allí. Los extras deciden ir a buscar alimento a la mesa de comida que quedaba a unos 25 metros del lugar donde estábamos. Una voz femenina grita: “Los quiero sentados y no salgan”, cuando ella era la primera de pie. En otras palabras, yo lo puedo hacer y tú no. Luego sonrió. Me imagino que la sonrisa era la satisfacción de sentirse por primera vez con poder después de haber estado oprimida por un grupo de decenas de hombres gringos, que le gritaban a ella únicamente para que les buscara el agua. Volvimos a ser pinches del cañaveral.

Al ver que tantos extras salían a buscar comida un chico de producción, el mismo que sabía muchísimo de Los Angeles, buscó una bandeja, la lleno de sandwiches y la tiró al piso frente al altar mientras decía: “Les traje la comida, para que no vuelvan a salir”. Atónita con la imagen del asistente de producción tirando la comida de los extras al suelo, una chica recoge la bandeja, la pone en un banco y reparte la comida. Una señora mayor, agarra al chico por el brazo y le dice lo que todos le hubieramos querido decir. El chico le pide diculpas a la señora y ella le dice que le debe la disculpa a todos los extras. La señora desesperada trata de buscar a alguien de mayor rango para decir su queja y a la única que encuentra es a la asistente que busca el agua. Ella la ignora y le dice al irrespetuoso compañero de trabajo que ignore a la vieja.

Ya no nos humilla el enemigo porque nosotros nos convertimos en nuestros mismos opresores. Nosotros mismos nos caemos a macanazos. Dejamos que humillen al que está al lado de nosotros y callamos. Nosotros nos queremos joder. Nosotros mismos nos tiramos la comida al suelo. El josco de Abelardo ya no lucha contra el toro americano. El josco pelea consigo mismo. Nadie se sacrifica por otro. Nadie se priva de la libertad individual para regalársela a su pueblo. Como Lolita.

Bien lo dijo Corretjer: “Donde el pobre ha sufrido los horrores de la peonada, bajo el machete del mayoral y la libreta de jornada y el abuso del señorito, allí sea tierra o allí sea agua, allí la tierra está maldita y corre el agua envenenada”. La maldición de Corretjer hace que ninguna película americana que se filme en Puerto Rico tenga éxito en taquilla. Ese es el precio a pagar por prometernos las aceras de oro y escupirnos los pies.

Yo quiero que mi cine sea libre y si eso significa hipotecar mi casa, como lo hizo el gran Jacobo, que así sea. Vamos a dejar de quejarnos y comencemos a hacer. Si el opresor que te humilla, te pide que trabajes, quédate con las manos caídas. Pero mirando a pecho, como Lolita mientras subía las escalinatas del Congreso el 1 de marzo de 1954. Vamos a sacrificarnos por lo que queremos. Nuestro sacrificio no va a costarnos 25 años de cárcel como a Lolita, pero si lo hacemos furiosos, ellos nos dejarán tranquilos rápido. Repito, ellos rápido y nosotros furiosos.

Trozo de pieza documental sobre el ataque de los nacionalistas al Congreso de EEUU, el 1 de marzo de 1954.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Retornos, sin dar la espalda, sin estar lejos

Esta foto me la tomó una amiga. Ella sabe su nombre.Yo también.

Sé donde estaba. Lejos. Ahora, también. Aunque un poco menos.

En una noche de lucidez retorno a este espacio que había mantenido en distancia. Con tanto tan chévere, y no, que ha ocurrido. Como ya las noticias están en un periódico de ayer, voy con lo que viene. Lo que pasó fue. Y no es.

Para el que alguna vez leyó algo de lo que se publicó en este blog, sabrá que otros colores, otras imágenes y distintos órdenes se le presentaban a los ojos de visita. El negro lo dejé, lejos. Un poco de blanco para sentirme "tranquilita", como nos hace falta en este País que pesa, es el color del template que más me gustó de la nueva lista que me dio Blogger. (La verdad que me aburrí de probar y probar 20 veces y este fue el aplicado)

Pienso que he entrado a una nueva etapa en vida. Me alegro. Yo. Siento que me pasa como en las novelas, cuando a la buena le hacen otro look y la mala está en coma, pero sigue siendo mala con el meñique. Así que en este new season de Lectura Ordinaria, pretendo volver a retomar, sin dar la espalda, y sin estar (tan) lejos, este espacio que tanto me sirvió para motivar y evolucionar mis Días. Para desahogar lo que las palabras (habladas) no me dejan.

Otra etapa, una nueva, como todo, que siempre es nuevo, pronostico. De viajes, reflexiones, sugerencias, cotidianidades, sin sentidos, noticias y cosas, más, se escribirá en este sitio que existe. Yo lo decidí.

Eso,

Karisa Inés* Cruz Rosado


*Estoy últimamente orgullosa de mi segundo nombre. En un momento dado, envidié a mis 27 amigas Marie.